Los seres humanos nos protejemos con máscaras de soberbia que impiden que mostremos nuestro verdadero ser
Ixtapaluca, sept-oct 2012. Hemos dicho que muchas energías e implantes que traemos en nuestro campo áurico fueron puestas por el anticristo. Este día, como a las 5:00 AM, le quitaron a Ramavayan un cuerpo amarillo que llevaba en su aura y que generaba que todo le diera flojera. Nuestro líder sintió que se le salió esta energía, la cual la vio a nivel del doble etéreo similar a la luz que generaban las lámparas incandescentes, tenía el mismo tono de amarillo —describió. Cuando volteé a ver esa energía, era otro yo, otra persona de mi mismo tamaño que salió de mi cuerpo. Al preguntar de dónde provino ese cuerpo etéreo, los Maestros le dijeron: es energía de desidia y de cansancio; era un cuerpo astral que te había puesto Ilsravé y que te mantenía enredado y confundido —explicaron.
Nuestro líder descubrió que este campo que le habían puesto era una especie de armadura que, según nuestros Guías Espirituales producía que su cuerpo y cerebro trabajaran más lento, incluso sus células. A lo que nuestro líder añadió: ese maldito me tenía muy atado; yo funcionaba como un vehículo que no puede correr a su ritmo; me sentía detenido, gobernado. Entonces Ramavayan demandó a los Maestros Ascendidos: ¿y por qué dejaron que me pusiera ese cuerpo?, a lo que ellos respondieron: teníamos que dejar que te lo pusiera; de no permitirlo, Ilsravé hubiera sospechado de la misión y se pondría en riesgo todo nuestro plan.
Entonces pregunté (Sharover): ¿le quedan otros cuerpos astrales a Ramavayan, similar a ése? Y respondieron: sí, le quedan aún dos. Por lo que volví a inquirir: ¿Oleg de Olama y yo tenemos algo parecido? A lo que los Maestros dijeron: sí, Ustedes también tienen un cuerpo astral similar que les puso el anticristo, pero es de menor peso y fuerza que los que le pusieron a Ramavayan.
El 15 de septiembre, en un trabajo que los Maestros Ascendidos dijeron nunca se había realizado en el planeta Tierra, Ramavayan se reunió con nuestra hermana Patricia (Ma. Magdalena) a fin de apoyarla a purificar su energía. Nuestro líder usó una técnica de limpieza diferente a las que había manejado hasta este día: puso un círculo de rosas, sal y cuarzos a su alrededor para limpiarla. Fue tan fuerte la meditación que hicieron que, a kilómetros de distancia, nos afectó a mí y a nuestras familias (ya que todos estamos enlazados energéticamente). Los Maestros indicaron que se requerían quince sesiones más con Patricia para seguirla apoyando.
El ocho de octubre los Maestros dijeron a nuestro líder: en este momento no conviene que intervengas en Siria (a niveles etéreos), a pesar de que él ha intentado ingresar a poner orden en esta nación tan afectada por la guerra. Deja que las cosas fluyan —indicaron; sólo Dios sabe de qué manera el difícil proceso que se vive allí está sirviendo para mejorar las condiciones de esa nación hermana y de nuestro planeta.