Los seres humanos nos protejemos con máscaras de soberbia que impiden que mostremos nuestro verdadero ser
CDMX, 5/9/2016. Nuestra reunión comenzó con estas palabras de Ramavayan: con los cambios que hemos estado produciendo en la energía imperante, estamos creando el futuro; nuestra misión está llegando a lo que queríamos llegar —manifestó. Y habló de la reciente visita de Donald Trump a nuestro país, que fue considerada potencialmente lesiva para los intereses de México: Enrique Peña Nieto está destruyendo a nuestro país. Después del fracaso de la visita de Trump, allí es donde me doy cuenta de que es cierto lo que nos dijeron los Maestros, que Carlos Salinas de Gortari realmente está muerto (nota: en realidad lo que murió fue uno de los demonios principales que traía en su interior; esa partida de energía oscura "debilitó" muchas de sus decisiones, lo que fue muy notorio a partir de esta fecha).
Prosiguió: desde que esto sucedió, el grupo de asesores de nuestro gobierno comenzó a generar muchas "ideas geniales" que, en realidad, son sólo estupideces; sin embargo, por sus máscaras de soberbia, ellos sienten que todo lo que hacen es “una maravilla” y esperan que los admiraremos por sus "brillantes" acciones, ya que consideran que son propias de “grandes estadistas”. Lo que está ocurriendo en México es que estos demonios ahora toman decisiones precipitadas, con mucho ego y sin observar las posibles repercusiones; están cometiendo error tras error —aseguró.
Siguió explicando Ramavayan: los acuerdos que pactó Peña en secreto con Trump pudieron funcionarles, pero la forma en que trajeron al empresario fue un error; le dieron garantías a alguien que aún no es nadie. Políticamente fue una operación mal planeada y esto es porque en este sexenio nuestros gobernantes no son políticos, pero sí son expertos en robar —comentó nuestro líder.
Anteriormente, la energía de maldad en el mundo invertía a la energía de luz; llegaba nuestra fuerza a generar acciones positivas y la maldad nos volteaba todo; lograban que el bien fracasara. Gracias a lo que hemos estado corrigiendo en estos últimos años, ahora la energía buena pasa por encima de la mala. Llega la maldad, pretende hacernos daño, pero la energía buena la voltea, la doblega. Aunque tengamos más demonios que personas buenas en este mundo, ahora la luz está dominando en todas las acciones.
En nuestro país los demonios han propiciado una crisis muy fuerte; vas a un restaurante y ahora ya no hay servilletas; es increíble que estén ahorrando en eso. Hoy día las personas soberbias cada vez están más expuestas, dicen tonterías y ya no son vistos como los máximos héroes; ahora simplemente los vemos como lo que son; quedan mal. Pretenden justificar sus errores y, por lo mismo, las personas —que ahora tenemos una mayor consciencia— los repudiamos más; es lo que ocurre con este presidente, aparenta que todo lo hace bien, nos dice que él y su equipo son expertos y que nosotros no vemos lo bueno que hacen. Inventan puros sinsentidos, porque así son ellos. Están saqueando al país a lo grande y, mientras mejor quieren quedar ante la opinión pública, más se están hundiendo.
Al limpiar la energía y permitir el ingreso al planeta de rayos divinos, los ciudadanos estamos más despiertos; las redes sociales nos han ayudado a generar un mundo de verdades, el cual está haciendo pedazos a la maldad, ya que ponen al descubierto las tonterías que hacen los demonios; lo bueno es que sus estrategias ya no les funcionan como antes —concluyó.
Platicamos de temas tales como la enfermedad que estaba padeciendo mi mamá (Sharover) por estas fechas; la energía de soberbia de uno de nuestros compañeros (que en ese entonces ya la estaba purificando) y otras emociones basura que traíamos, tal como sentirnos "derrotados de antemano" (cuando queríamos iniciar algún proyecto) y muchas otras. Al estarnos liberando de esas energías internas de "perdedores" es que hemos podido salir adelante de la ratonera energética que nois heredó Ilsravé para bloquearnos y someternos. Gracias a Dios, los Maestros nos proveyeron de un cuerpo fuerte, resistente, preparado para llevar en nuestro interior este tipo de energías; quitarlas de nuestro interior después sería lo difícil.