Los seres humanos nos protejemos con máscaras de soberbia que impiden que mostremos nuestro verdadero ser
CDMX, 6/1/2015. En la primera sesión del 2015 con Ramavayan, trabajamos con el propósito de romper unos candados que instaló el difunto Ilsravé en cuarta dimensión y que están afectándonos —comentó; también agradeceremos a los tres reyes magos que me dieron un dinerito el día de hoy —aceptó.
En la temporada de vacaciones nuestro líder reflexionó y comprendió que debemos buscar en el inconsciente cómo mejorar nuestra energía de manera que las situaciones cotidianas se adapten mejor a lo que queremos y necesitamos.
Primero, es necesario que sepamos con claridad qué queremos y qué estamos buscando —recomendó; después, crearemos una estrategia mental para ir logrando eso que deseamos. Nos dispusimos a relajarnos a fin de mover la energía; fui guiando la visualización en la que —de acuerdo a lo que había aprendido décadas atrás— teníamos que imaginar que íbamos bajando por una escalera eléctrica hacia una caverna muy profunda (para introducirnos en el inconsciente) —aunque con frecuencia Ramavayan nada más cierra los ojos y toma rumbos inesperados.
Al terminar de mover las energías, Ramavayan describió: visualicé mucha paz, sentí felicidad y vi colores amarillos combinados con energía de felicidad. Explicó a continuación: observé rayos de color morado (en señal de que se efectuó una limpieza energética y se logró la transmutación de las acciones que habíamos pedido). Entre los colores que visualizó estaba el rayo amarillo, el cual se utiliza para obtener riqueza —apuntó; también vi frecuencias color rosa (que sabemos son de amor) y tonalidades con el rayo blanco (que me explicó, son "el cuarto de la creación"). Tuve un sentimiento de mucha felicidad, con la sensación de que me es muy fácil manejar las cosas en este mundo; ordenas algo y de inmediato se realiza —recalcó. En el lugar donde me encontraba, también quité lo negativo que nos estaba obstruyendo.
A pesar de que me pide que guíe las concentraciones, explicó: hice lo contrario a lo que sugeriste; mientras recomendaste que bajáramos por una escalera eléctrica (hacia el inconsciente), mi escalinata iba ascendiendo hacia frecuencias más altas. Entonces mencionó esto —que me sorprendió: ¡desde allí arriba se veía tan fácil mover al mundo! Sin embargo, aclaró: para que este trabajo se haga efectivo van a pasar aproximadamente veinte días.
Mientras se integraban nuestras energías, comentó que presentía algo acerca del presidente Obama y su relación con Peña Nieto: no alcanzo a percibir bien lo que ocurre pero, al parecer, con este trabajo que acabamos de hacer se corregirán situaciones que pedimos se arreglaran desde octubre a diciembre 2014. Logramos desbloquear una serie de meditaciones importantes que habíamos efectuado en tercera dimensión, pero que no se habían manifestado aquí. El bloqueo que existía era un candado que había puesto Ilsravé y que ya pude romper. Al desactivar estos bloqueos, ahora sí vamos a poder crear la realidad distinta que deseamos para el mundo; la seguridad que estoy sintiendo reside en eso, en que ahora sí podrá modificarse lo que alteraron los demonios —aseguró.
Después de integrar las energías, Ramavayan expresó: me siento muy tranquilo y con felicidad; y debido que, a la distancia se escuchaba un batir de tambores, eso me ayudó a liberarme de energías negativas pasadas, lo que me produce satisfacción. Ahora tengo certeza de que todas las situaciones que ocurren en el mundo es porque se está arreglando todo para nuestro beneficio. Y dio esta frase que le llegó durante la meditación: la juventud eterna te da belleza.
Después de que recalcó que sintió fortaleza (seguramente porque recuperó energías que tenía comprometidas), volvimos a hacer otra relajación, pero ahora con los tres reyes magos. Esa madrugada yo (Sharover) había visto unas estrellas moviéndose en el horizonte y de inmediato sentí que eran los tres magos de oriente. Sin embargo, en ese momento me enojé al verlas —estaba molesto porque aún no tenemos la opulencia máxima, divina y perfecta que nos prometieron.