Los seres humanos nos protejemos con máscaras de soberbia que impiden que mostremos nuestro verdadero ser
CDMX, 7/3/2018. Este día nos comentaron que el sitio de seguridad donde se encuentra Ramavajan en este momento está en cuarta dimensión, afuera de la matrix. No es un hospital como creíamos en un principio, sino más bien, un laboratorio. Este lugar cuenta con mucha tecnología etérea, diseñada para ir recuperando a nuestro líder a nivel celular y reconstruirlo después del arduo desgaste que tuvo debido al armagedón. Por algún enlace o conexión energética que desconocemos, a medida que nuestro líder se vaya sanando, el mundo también lo va a ir haciendo —informaron los Maestros Ascendidos.
En este laboratorio tengo que ir pasando de un sector a otro —explicó nuestro líder; para irme descontaminando, primero tengo que estar en un área, después me paso a otra y así avanzo, siguiendo una secuencia. Me van a ir sanando progresivamente y puso como ejemplo a un taller mecánico —ya que a él le gusta mucho la mecánica automotriz: no podré continuar a la siguiente sección si no acabo el procedimiento previo; en todo este proceso importa mucho mi tranquilidad, mi seguridad, mi crecimiento espiritual, mi verdad y mi realidad; tengo que arreglar esas condiciones en cada una de mis etapas de sanación —aclaró.
Le fije que pondremos atención en estos aspectos, pero aclaró: me están diciendo nuestros Guías Espirituales que no me va a costar trabajo ir completando estas etapas, que no me preocupe, porque lo más difícil ya se hizo. Y mencionó que Nelluuz (en cuarta dimensión) es quien se dedicará a calibrar cada uno de los procedimientos en este laboratorio de reconstrucción y lograr los ajustes necesarios. A ella le corresponde esta labor en nuestra misión, los Maestros no la consideran una doctora, es más bien una laboratorista técnica. Ella tiene que reconstruir todas mis células; debido a que mi cuerpo quedó muy desnivelado. Pero algo que sirvió mucho fue cuando hace varios años te dije que nuestros cuerpos tenían que aguantar todos estos malos tratos; no podíamos quedarnos a la mitad; nuestra constitución estaba diseñada para soportar las condiciones energéticas extremas a las que estuvimos expuestos; aceptar, reconocer esa fuerza en nosotros, fue lo que nos ayudó a seguir adelante y aguantar los desgastes energéticos a los que fuimos sometidos —señaló.
Y entonces me dio un ejemplo algo extraño: me viene a la mente, creo que ya te lo dije, los aviones japoneses de la segunda guerra mundial, que eran de madera. Pero se caían porque las bombas de aceite se paraban y los motores por su peso desnivelaban el aparato. Debido a las revoluciones a las que trabajaban esos motores, las bombas eran más grandes que ellos, pero eran necesarias para que estuvieran bombeando aceite muy rápido, ya que el motor iba a toda presión. Siento que mi mecanismo energético fue sometido a un esfuerzo similar —ejemplificó.
De este modo concluyó el tema: después de este proceso de reconstrucción, siento que las personas de este mundo me van a tener mucho cariño y respeto. Percibo que me están cuidando y me van a cuidar más. Lo que comentaba Nelluuz hace poco cuando le decía que no había logrado nada en este mundo; ella me dijo que eso no era cierto; que fui dejando muchas semillas en el camino y que todas ellas están germinando. Y sí, dejé muchísimas semillas sembradas por todos lados y con muchas personas a las que les di algún consejo. Aunque, en mis creencias, yo quiero transformar poblaciones enteras, creo que tenía que ir tocando a las almas una por una. Pero ya con tantos años dedicados a decir las cosas como las siento, esas personas han estado expandiendo mis mensajes; ya tuvieron familia, se multiplicaron o transmitieron lo que les enseñé. Ahora que están los cambios de energía positiva, las transformaciones se van a notar más rápido debido a lo anterior; a lo mejor estas siembras estaban a media agua*, pero ahorita la verdad está encima, ya fluye, ya no está escondida. ¿Sí me entiendes lo que te estoy diciendo? Lo veo como en el agua de un cenote, ya la verdad está arriba. Antes, la verdad podía estar muy en el fondo y ahora los movimientos son más arriba. La verdad anteriormente estaba muy deprimida, como en ciertas lagunas que están sumergidas debajo del océano; el líquido se movía arriba, pero abajo no se movía nada; la verdad estaba estancada. Ahora ya no, esa agua que estaba siendo relegada ya está arriba; esa agua es lo mío (la verdad) y está más presente en el mundo —concluyó.