Los seres humanos nos protejemos con máscaras de soberbia que impiden que mostremos nuestro verdadero ser
CDMX, 12/1/2015. Estando reunidos, nos pusimos a efectuar un trabajo de consciencia con "energía de Dios", la cual Ramavajan la maneja: es una fuerza que se acomoda y va cambiando conforme se la necesita. Este rayo en realidad es similar a la energía alfa de Jesús el Cristo, que penetra en las estructuras y las va transformando; en el caso de la energía de Dios, ésta va arrastrando a los demonios hacia la oscuridad (después nos dirían que requerimos usar esta energía para que nos quite lo negativo y no nos falte lo económico).
La Oración para evitar que la debacle de los demonios nos perjudique, dice así: