Los seres humanos nos protejemos con máscaras de soberbia que impiden que mostremos nuestro verdadero ser
CDMX, 10/6/2017. Preocupado por la falta de recursos económicos de nuestro grupo, fui a ver a Ramavajan hoy y preguntamos —a través de su canal de comunicación con los Maestros Ascendidos: ¿nos hace falta energía de poder? ¿esa fuerza nos la da Dios? —y contestaron: así es, Él es el único quien puede dar el poder, pero también quien lo quita. Continué inquiriendo: ¿el poder es un don de Dios? y dijeron que sí. En resumidas cuentas, ¿en qué consiste el poder? —preguntamos, y dijeron: es tener el control. Entonces explicaron que el poder de nuestra misión lo lleva —y seguirá llevando— Ramavajan, tanto en el plano físico como energético, ya que esos dos aspectos aún no se han integrado en uno solo.
Explicaron que el poder de los demonios se basa en la adquisición de bienes materiales: en realidad es un poder muy básico; esta potestad la mantienen principalmente con miedos; si no tienes dinero, los malditos te introducen en su matrix de la propiedad y te someten. Añadieron que este día es bueno para contrarrestar ese poder; los demonios nos han tenido sojuzgados durante mucho tiempo —se lamentó Ramavajan; siempre se ponen de acuerdo para darle un valor muy elevado a las tenencias y, con esto, fastidian a las personas trabajadoras que ganamos poco, haciéndonos añorar tener una casita o un terruño, pero se hace inaccesible por el poder del sometimiento, y prácticamente tenemos que trabajar sin descanso toda una vida para poder juntar la cantidad de dinero necesaria. Ese poder es injusto —reclamó.
Entonces pregunté cuál es el poder que tiene nuestro hermano Oleg de Olama (quien se encuentra en Chiapas desde hace tiempo): su poder es el de la fuerza —dijeron. Pero en ese momento nuestro líder recibió este mensaje: el problema es que ese poder, Oleg se lo ha estado regalando a otros; así ocurrió con Enrique Peña Nieto, quien obtuvo el poder de gobernar a México gracias a que Oleg se lo dio. Por eso está siendo tan difícil vencer a los demonios —transmitió, para mi asombro. ¿Podemos recuperar ese poder? —pregunté de inmediato. Sí, pero hay que efectuar dos o tres concentraciones especiales para recogerlo —y con decepción, dijo: Oleg nos volteó todo en la misión; no me preguntó si podía darle poder al P.R.I., el partido que nos sometió durante setenta años; simplemente le dio el poder a Peña y éste nos dejó en la pobreza a todos los mexicanos; finalmente la vamos a librar —aclaró, pero ha sido un trabajo energético muy difícil para mí —reconoció.
Continuó transmitiendo Ramavajan: al regalarle el poder al P.R.I., Oleg se aventó de espontáneo, por eso ahora trae tantos problemas en Chiapas. Vamos a tener que quitarle ese poder, para que ya no lo esté entregando, ya que con ese comportamiento inconsciente él nos está bloqueando. En el armagedón le aventó mucha energía a Ilsravé; recuerdo que traía los ojos cerrados y aplicaba una buena cantidad de fuerza contra el anticristo; traía ese poder, muy fuerte, por eso Ilsravé no pudo hacer nada. Y aclaró que luego le regresaremos ese poder a Oleg. A partir de esa transferencia de poder al P.R.I., Oleg se quedó enlazado con ese partido político. Muchas las predicciones que hemos hecho hubieran funcionado de haberse evitado esto —lamentó.
Continuó Ramavajan: por medio de Oleg es que el camino oscuro está descubriendo todo lo que estamos haciendo. Por él ingresan a nuestro campo energético para bloquearnos, y así nos están sometiendo. Aunque a mí no han podido sujetarme, con este hackeo evitan que circule dinero y así nos controlan —aclaró. El castigo que está teniendo Oleg en Chiapas nos perjudica.
Comentó nuestro líder que ese poder de fuerza que Oleg tiene, Dios mismo se lo dio; Oleg es muy fuerte y él sabía —por ese mismo don que posee— que íbamos a ganar en el armagedón. Entonces dijo que es posible que los oscuros hayan jalado a Oleg hacia Chiapas, para que no podamos integrarlo como lo estamos haciendo nosotros dos; esto para seguirnos controlando. Oleg es la puerta de entrada a la triada, con la cual han podido afectarnos —señaló. Y explicó que no era parte de nuestra misión el que Oleg se alejara tanto; debido a Oleg es que estamos siendo intervenidos.
Al fumar los puros, eso nos está ayudando a abrir ciertos canales que permiten quitar las cortinas que nos pusieron los malditos y que nos impiden ver con claridad —continuó nuestro líder. Por eso ha sido tan importante el tabaco —insistió, y entonces "se puso chinito": nos hackearon poniéndonos velos, para que no pudiéramos darnos cuenta de muchas cosas —dijo. Oleg está contaminado al ochenta por ciento; este trabajo también es para ayudar a liberarlo.
A medida que Ramavajan seguía comunicando esto, comenzaron a surgir más detalles de este enredo que nos afectó en el tercer plano*: estoy percibiendo que, en realidad, todo esto que ocurrió lo permitimos nosotros en dimensiones superiores; dejé que esto ocurriera, ya que era un anzuelo, una trampa que le pusimos el camino del mal. Mientras los oscuros se entretenían pensando que habían hackeado a Oleg de Olama, por otra parte, logramos someter a Luzbel al 95% y, de ese modo, recuperamos el control de la Tierra. Fue una estrategia para distraer a los contrarios, jugar al juego de "ceder poderes" para lograr engañarlos haciéndoles creer que ellos estaban obteniendo poder sobre nuestra misión. En este proceso, el maestro Emiliano Zapata al mantenerse "terrenal", fue muy importante.
Llegamos al templo del Divino Redentor en la colonia Roma y comenzamos a meditar; cuando nuestro líder se conectó con sus dimensiones superiores, empezó a efectuar los movimientos energéticos necesarios. Me comentó: sólo le quitaremos el ochenta por ciento de su poder a Oleg de Olama; después haremos otra concentración para devolvérselo. Al finalizar, explicó esto que fue sorprendente: me dijeron los Maestros que el clan oscuro tenía a muchos demonios trabajando las veinticuatro horas del día sin parar, a fin de mantener activo el poder del sometimiento. Cuando vi a ese grupo de personas organizadas en una especie de "call center” demoniaco, comencé a desintegrarlos uno a uno; sin embargo, una persona me detuvo, y dijo: "yo no estoy de acuerdo con estos manejos, a mí me tienen a la fuerza en este lugar" y a ese ser lo perdoné. Me di cuenta de que tenían exclavizadas a muchas personas, poniéndolas a rezar para que otros fuésemos sometidos, ¿en qué clase de mundo estamos? —sollozó.