¡Dios mío, baja los precios! —Ramavajan

Ocurrirán cambios importantes en la economía de México y el mundo


Fotografías de Sharover (efecto de Lunapic.com)

Precios por las nubes

CDMX, 6/7/2011. Al constatar el elevado costo de la vida en México, Ramavajan pidió a Dios: Padre, la gente no tiene dinero suficiente para vivir; por favor, ayúdanos, baja los precios, ¡te lo suplico!

Recordé que los Maestros dijeron: la única propiedad que Ustedes tienen es el alimento (foto de Sharover)

Abuso de un proveedor

Ramavajan recordó cuando, teniendo un negocio de distribución de productos de limpieza, un día uno de sus proveedores le subió los precios debido a una devaluación que hubo en México. Sin embargo, a las dos semanas, el valor del peso mexicano frente al dólar se recuperó y nuestro líder le reclamó a este proveedor: bueno, ahora van a bajar tus precios, ¿cierto? Ya bajó la cotización del dólar, pero él no quiso ajustarlos, prefirió aprovecharse para ganar más dinero.


El Creador todo lo ve

Entonces me comentó: muchos empresarios, muchas personas en nuestro país son gente abusiva; siempre quieren ganar y ganar, su ambición es una enfermedad —reclamó; piensan que Dios no se da cuenta de sus intenciones y de su manera de actuar abusiva y aprovechada; pero ninguna acción, ninguna intención, por más pequeña que sea, pasa desapercibida para Dios, así que todas las situaciones que generen tendrán repercusiones de las cuales después van a arrepentirse —advirtió.

La riqueza de nuestro país es inagotable (foto de Sharover)

Fuertes pagos

Me platicó de esta anécdota que le aconteció en Janalaida: allá en mi terruño, un empresario fundó cantinas y después las convirtió en burdeles. Años más tarde, un día que se presentó una crecida del río, su hijo cayó en el caudal y apareció muerto río abajo; pero lo curioso es que su cuerpo fue encontrado justo enfrente de donde estaba el primero de sus prostíbulos. Muchas personas entendieron claramente el mensaje de esta tragedia. Pero eso no fue todo, tiempo después su nieto también murió ahogado. Ramavajan continuó: pensamos que nuestras acciones no cuentan, que nadie percibe la maldad que tenemos en nuestro interior; pero la verdad es que siempre cosechamos lo que hemos sembrado, así sea un simple pensamiento; hasta la más insignificante emoción generada puede tener repercusiones a mediano y largo plazo —señaló.

Somos una nación bendecida (foto de Sharover)

Abuso de un proveedor

La realidad en la economía de nuestro país es que en estos momentos nos estamos quedando sin mercado interno. Los poderosos y los empresarios abusan al máximo de los trabajadores. Ahora nosotros, la gente con menores ingresos, no tenemos dinero para consumir. Entonces esta situación puede explotar muy pronto ya que, sin poder de compra de los consumidores, las grandes empresas van a quebrar. Éste sería un castigo generado por los propios empresarios y los políticos corruptos que nunca defendieron a los ciudadanos —y amenazó: por eso les digo a toda esa gente ignorante que ilusoriamente piensa que puede engañar a los demás: se les terminó su tiempo de abusar de otros; la caja de Pandora ya no está aquí para protegerlos. Hoy es el momento para que cosechen todo lo que sembraron, por lo que no se hagan los que no ven y mejor dejen de echarle la culpa a los demás de lo que va a comenzar a sucederles muy pronto. Dios es perfecto y Ustedes sólo han jugado a creer que no pasa nada al abusar de los demás. Estoy seguro de que las medidas que está tomando el Padre en estos momentos van a cambiarlo todo y les aseguro que los precios van a bajar para beneficio de los más necesitados. Nada más hay que esperar para ver esto hecho realidad y, al final, vamos a tener un país más justo para todos —profetizó.